Mozart - Rex tremendae

Sir Neville Marriner, Coro de la

2 comentarios:

El Ojo Protestante / Biografías dijo...

El sonido coral. Es algo que me apasiona. La coordinación "matemática" de los cantantes más la belleza de los nunca iguales timbres sonando en grupo, me transporta a una especie de extasis en los que la alienación resultante es sublime y fortalecedora del espíritu.
Dany

Francis dijo...

Tienes toda la razon! Los efectos del lenguaje musical son maravilloso en el ser humano, la voz ademas sera siempre el instrumento mas increible y el coro es un instrumento de varias voces, que gran Creador es Dios!

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